La piel del rostro, así como la de las manos y los labios, son las partes más expuestas a las bajas temperaturas del invierno, por lo que son las zonas que más sufrirán los efectos del frío.
Esto se debe a la vasoconstricción provocada por las bajas temperaturas, que causa la contracción de los capilares y, por tanto, una reducción en la irrigación de la piel. Como consecuencia, llega menos oxígeno y nutrientes, lo que provoca una acumulación de células muertas, haciendo que la piel luzca pálida y envejecida.
Por todas estas razones, es necesario tener en cuenta que, para que tu piel se vea bonita y saludable durante el invierno, debes adaptar tu rutina de cuidado y ofrecerle lo que necesita en cada momento.
¿Cómo proteger tu piel?
El frío provoca una disminución de la capa epidérmica y también mucha sequedad, ya que tendemos a beber menos agua y la humedad ambiental disminuye. En consecuencia, la piel se vuelve más áspera y propensa a irritaciones o descamación.
Duerme 8 horas
Este consejo se aplica durante todo el año, pero es especialmente importante en invierno, cuando el trabajo o los estudios pueden reducir el descanso. Dormir bien es esencial para mantener la energía, ya que el cansancio derivado de la falta de sueño puede dificultar las tareas diarias y afectar el estado de ánimo. Además, pueden aparecer ojeras, bolsas y una piel apagada y sin vida.
Protégete desde la nariz hasta la barbilla
Lo mejor es hacerlo con prendas de algodón, ya que irritan menos la piel en comparación con tejidos como la lana. También recuerda hidratar tu rostro diariamente con productos antioxidantes ricos en vitamina C.
Hidrata manos y labios dos veces al día
Otro paso fundamental es hidratar manos y labios al menos dos veces al día. Utiliza cremas que no contengan derivados del petróleo ni aceites minerales, y opta por fórmulas con ingredientes naturales.
Evita las duchas calientes y humecta tu cuerpo
Usar agua muy caliente al ducharse favorece la sequedad cutánea, el aumento del picor e incluso puede provocar dermatitis. Por ello, lo ideal es utilizar agua tibia y hidratar bien la piel después de cada ducha.
Aléjate de las fuentes de calor
El calor también puede irritar la piel, ya que la exposición directa provoca un aumento de la temperatura corporal, lo que genera cambios cutáneos que aceleran el envejecimiento.
Protégela del sol de invierno
Aunque no lo parezca, el sol de invierno puede dañar la piel. De hecho, los rayos UVB pueden ser especialmente perjudiciales en altas altitudes y sobre superficies reflectantes como la nieve o el hielo, donde la luz ultravioleta se refleja, aumentando el riesgo de cáncer de piel y envejecimiento prematuro.
Alimentación adecuada
Dicen que somos lo que comemos, por lo que es importante cuidar la alimentación durante todo el año. No olvides consumir frutas y verduras también en invierno, ya que son una fuente esencial de vitaminas y antioxidantes.
Además de todo esto, puedes incluir en tu rutina diaria un sérum y un suplemento alimenticio que ayuden a nutrir la piel desde dentro y desde fuera.
Dos opciones ideales son el Facial Glow Serum y el Skin Cure de Matcha & CO. Con este conjunto podrás mejorar y reparar tu piel de forma radical, ya que estos productos actúan de manera complementaria.
El Facial Glow Serum combina el poder iluminador de la Vitamina C estabilizada con la acción antioxidante de la Niacinamida y el Matcha, para hidratar, reafirmar e iluminar la piel, reduciendo los signos del envejecimiento. Por su parte, Skin Cure está formulado para mejorar de forma profunda la barrera protectora de la piel, su hidratación, firmeza y elasticidad. Contiene una mezcla única de probióticos específicos para la salud cutánea, además de colágeno, ácido hialurónico, matcha y vitamina B2.