¡Dulces corazones para enamorarse! Este capricho de chocolate blanco con matcha, frutos rojos y crujiente no solo es un festín para la vista, ¡sino también irresistiblemente delicioso!
¡Dulces corazones para enamorarse! Este capricho de chocolate blanco con matcha, frutos rojos y crujiente no solo es un festín para la vista, ¡sino también irresistiblemente delicioso!

